Una vez que el trabajo de aspersión va más allá de una rutina pequeña y portátil, el formato del equipo comienza a importar tanto como el rendimiento de la aspersión.
Una de las razones por las que el pulverizador de mochila sigue siendo tan utilizado es que ofrece a un solo operador una forma práctica de pulverizar de manera eficiente sin depender de equipos grandes.
Un pulverizador debería facilitar el trabajo y no convertir un trabajo sencillo en una rutina agotadora. Por eso muchos compradores se preguntan si realmente vale la pena gastar dinero extra en un pulverizador eléctrico.